sábado, 23 de julio de 2011

Barcelona ¿ciudad del miedo?

Barcelona ¿ciudad del miedo?

Urbanismo “preventivo” y control del espacio público

Publicado en DC: revista de crítica arquitectónica / Papeles DC, 2010, núm. 19-20

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La relación entre el miedo y la construcción de la ciudad protagoniza numerosos estudios urbanos de la última década. Algunos autores como Zygmunt Barman y Mike Davis, indican cómo la obsesión por la seguridad tiene su traducción espacial en un nuevo “apartheid urbano” que interesa a todas las ciudades globales.

En tiempos pasados el miedo a que las masas que vivían en las ciudades europeas se rebelaran dio lugar a un uso del urbanismo dirigido al control de estas y a la desactivación de sus pasiones revolucionarias a través del empleo de una serie de recetas urbanas. Así por ejemplo, la observación del movimiento de las masas por las calles de París durante la revolución francesa, ofreció a los urbanistas valiosas enseñanzas para su control: la creación de lugares transparentes, panópticos y sin obstáculos o la construcción de amplios boulevares en el corazón de los barrios peligrosos para el traslado rápido de tropas.

La búsqueda de seguridad que obsesiona y es común a todas las metrópolis globalizadas, parece interesar también a la transformación contemporánea de la ciudad de Barcelona. Vemos cómo la administración pública y algunas iniciativas privadas recurren cada vez más al urbanismo y al diseño del mobiliario como herramientas para controlar y seleccionar a los usuarios del espacio público. Algunas intervenciones recientes en el distrito de Ciutat Vella (actuaciones que podemos catalogar de “urbanismo preventivo”), la creación de espacios “defendibles”, plazas semipúblicas y cerradas en algunos horarios a la ciudadanía, manifiestan una tendencia siempre más clara a dividir la ciudad en un conjunto de enclaves controlados y seguros. Pero como han matizado algunos investigadores (Muñoz) la obsesión por la seguridad podría esconder más razones comerciales que ser una respuesta a un aumento de los crimines.

El presente artículo quiere ofrecer algunos puntos de reflexión sobre la relación existente entre una “geografía del miedo” y algunas intervenciones en el espacio urbano de la ciudad. En Barcelona el uso de un urbanismo dirigido al control de los usuarios del espacio público parece pensado más bien a filtrar a la masa de consumidores que responder a una emergencia criminal real.