sábado, 14 de enero de 2012

El I congreso del sindicato de arquitectos, en defensa de la profesión


Entre el 25 y el 27 noviembre de 2011 se celebró en el espacio Tabacalera de Madrid, el Primer Congreso del Sindicato de Arquitectos. Esta organización aún joven y activa desde hace poco más de año y medio, tiene sus orígenes en las concentraciones realizadas por centenares de arquitectos delante de sus sedes colegiales en marzo de 2008. Estas manifestaciones, convocadas de manera anónima y sin organización previa, sirvieron para denunciar la precariedad y el subempleo del sector de la arquitectura y condujeron a la creación de dos asambleas de profesionales de la arquitectura-arquitectos explotados en Madrid y arquitectes en lluita en Barcelona- que desembocaron finalmente en la creación del sindicato. Esta asociación de profesionales, independiente, auto organizada y donde todos los que colaboran lo hacen de forma voluntaria, tiene como objetivos esenciales el conseguir un convenio colectivo para el sector de la arquitectura y la erradicación de la contratación ilegal dentro de las empresas de arquitectura.


Pasado este periodo inicial, es oportuno reivindicar la consecución de dos logros significativos. El primero es haber podido hacer visible un problema grave que afecta nuestro sector como es la precariedad laboral y el subempleo. Una situación que a pesar de ser conocida por la totalidad del colectivo, hasta el 2008 se mantenía oculta y silenciada. A partir de aquí y a través de la denuncia pública y la realización y difusión de dos estudios sobre el sector, la explotación que padecen muchos arquitectos ha alcanzando las portadas de los periódicos de mayor difusión del país. Además, se ha realizado una campaña en las escuelas de arquitectura, informando sobre las formas de colaboración regular que existen para las empresas de arquitectura y cuales son los derechos básicos de sus trabajadores.
El segundo objetivo conseguido ha sido consolidar la organización. Actualmente, el Sindicato de Arquitectos cuenta con la colaboración de dos despachos de abogados en el asesoramiento legal, para la tramitación de denuncias y la defensa de los intereses de sus afiliados. También, ha recibido el reconocimiento político de las instituciones, consiguiendo ser una voz perseverante en la denuncia del problema del paro, la reivindicación de condiciones de trabajo dignas y en recordar a la administración su responsabilidad en la vigilancia del cumplimiento de las leyes laborales en España.



Ha sido una decisión muy acertada de este primer congreso el no centrarnos solamente en los temas laborales, sino utilizar esta oportunidad para intentar analizar el difícil momento que atraviesa el sector y ver que posibles salidas se nos presentan. De hecho, toda la jornada del sábado se dedicó a analizar la situación actual, abriendo el debate a expertos de distintas disciplinas además de a profesionales provenientes del mundo cooperativo y de los movimientos sociales .
Las dos primeras mesa (1) se dedicaron al diagnostico de la situación actual y al papel que desempeña el arquitecto en la sociedad. A pesar de que muchas veces, se intente hacer creer que el desplome de la construcción en España se debe a causas externas (finanzas internacionales, subprimes de EEUU, o alguna maldición), cabe recordar que la causa principal de nuestra crisis es interna: el pinchazo de una descomunal burbuja inmobiliaria. Un periodo en el que se construyó de manera excesiva y desordenada, persiguiendo un modelo de crecimiento insostenible que resultó en el endeudamiento masivo de gran parte de las familias españolas(2), la imposibilidad de otra parte de la población de acceder a una vivienda digna a causa de los altos precios y finalmente, la perdida de la vivienda hipotecada por cerca de 500.000 familias(3). Curiosamente, a pesar de ser agentes relevantes del sector de la construcción, los arquitectos no han sido los responsables de este desastre, y en su gran mayoría ni siquiera consiguieron enriquecerse como demuestran las encuestas elaboradas por el Sarq. Es importante resaltar que en este momento no debe existir nostalgia alguna por el periodo del “milagro económico del ladrillo”, sino que nuestra tarea tiene que ser trabajar para una salida de la crisis que signifique también recuperar la función social de nuestra profesión.

Finalmente, las mesas redondas de la tarde (4), estuvieron dedicadas a las nuevas formas de practicar la profesión. Desde el principio ha sido una ambición del sindicato la renovación del sector, cuyas empresas parecen todavía seguir el modelo del gremio medieval. Creemos que hay vida más allá de los grandes despachos tradicionales, con su estructura piramidal y sus becarios cortando maquetas.
Aunque parezca paradójico, un valor esencial del Sindicato de Arquitectos es la inexperiencia sindical de las personas que lo componen y su heterogeneidad: autónomos, asalariados, empresarios, parados. Esto le ha permitido reinventar la tarea del sindicalismo, mirando a otras experiencias, colectivos y cooperativas, buscando un modelo de organización del trabajo alternativa, horizontal y democrática. Este sindicato además, puede y quiere ir más allá de la defensa de los derechos de los asalariados, impulsando la renovación de la profesión y planteando nuevas formas de asociación más colaborativas y abiertas entre arquitectos y de estos con otros profesionales o empresarios. No es casual por ello, que la asamblea de Barcelona se reúna desde el inicio de su actividad en el local de una asociación de vecinos, restableciendo esa cercanía que en el pasado tanto ha significado para la construcción de la ciudad democrática.

El Sindicato de Arquitectos es un proyecto colectivo que necesita renovarse constantemente y abrirse a nuevas líneas de trabajo. Aunque su objetivo prioritario sea la defensa de los derechos laborales, tiene que convertirse en un futuro en una herramienta para conseguir más transparencia en los concursos, y un espacio donde compartir experiencias y desde donde proteger a los arquitectos de su devaluación profesional y social.

En un momento de crisis profunda como el que atravesamos y a pesar de que la búsqueda de soluciones individuales (emigrar, volver a estudiar) sea lo más frecuente tenemos que entender que el problema actual sigue siendo colectivo y su solución debe ser también colectiva. Cada uno de los derechos que ostenta nuestra sociedad, ha sido el resultado de fuertes luchas sociales. También el convenio colectivo y la defensa de nuestra profesión se conseguirán luchando:

Si no te gusta la época que te ha tocado vivir, piensa que has nacido para cambiarla.


(1) Participaron a la primera mesa (Diagnóstico de la situación actual): Carlos Taibo Arias (Universidad Autónoma de Madrid), Javier Ruiz Sánchez (Ex director de SEPES URBANA S.A., Prof. titular de la E.T.S.A.M.), Pablo Carmona Pascual (Observatorio Metropolitano de Madrid), Rafael Blanco Nieves (Director General del grupo Inmoseguros). A la segunda mesa (¿Qué espera la sociedad de un/a arquitecto/a?): Jose Manuel Naredo Pérez (Economista y Estadístico), Javier Camacho Gutiérrez (Sociólogo Urbanista, Universidad Carlos III de Madrid), Ecologistas en acción, Gemma Ubasart i González (Doctora en Ciencia Política, Universidad Autónoma de Madrid).

(2) El endeudamiento familiar en España ha tenido un crecimiento vertiginoso. Desde el 45% en 1995, se pasó al 76,7% en 2001 y se alcanzó el 143% en 2008 (Fuente: Observatori DESC, septiembre 2009)

(3) Según la Plataforma de afectados por la hipoteca (PAH), desde el año 2007 se han realizado más de 500.000 ejecuciones hipotecarias en España.

(4) Participaron a la tercera mesa (Nuevas formas de practicar la profesión): Paloma Arroyo (Confederación de Cooperativas de Trabajo Asociado), Felipe Martinez Peña (Ingeniero miembro del equipo AGRESTA) Rosana Cantó Pérez. Arquitecta socia de CC-60). A la cuarta mesa (Nuevos lugares de practicar la profesión): Elia Saez Giradles (Arquitectos Sin Fronteras)Anna Nufrio (Investigadora de la UPM, Marie Curie) Emilio Ontiveros (Prof. de la ESAyA y prof. de urbanismo de la E..T.S.A.G).