lunes, 13 de octubre de 2014

L'immagine della città del futuro nella letteratura distopica della prima metà del '900


Desde hace una semana es posible descargar mi tesis doctoral desde la web de la UPC: L'immagine della città del futuro nella letteratura distopica della prima metà del '900 


Abstract:

La ciudad contemporánea, amenazada por el crecimiento demográfico sin control y el aumento acelerado de la pobreza, posible escenario de futuras guerras y del colapso ecológico, parece haberse convertido hoy en el catalizador de todo miedo colectivo, en topos definitivo del desastre. Sin embargo, la imagen negativa de su futuro, tal como la representan la literatura y el cine, parece recurrir a un repertorio iconográfico más antiguo. Muchas veces, su representación decadente coincide con las visiones pesimistas de la literatura tardo-victoriana. Las ruinas de metrópolis industriales como Detroit traen a la memoria la grandiosidad de las antiguas capitales de los imperios caídos, convertidas hoy en áreas arqueológicas. Esta investigación analiza algunos de los mecanismos que guían la transformación de la ciudad contemporánea tomando como herramientas las distintas maneras en las que la literatura ha representado su imagen futura de manera distorsionada y negativa. En muchas ocasiones, la historia de la arquitectura ha reflexionado sobre la importancia de la relación entre la utopía y la construcción del espacio urbano. Por el contrario, la distopía, género literario surgido hacia finales del siglo XIX y volcado en la descripción de sociedades futuras indeseadas y desviadas, parecía haber quedado relegada a la función marginal del entretenimiento de masas. Sin embargo, el género distópico ofrece interesantes claves de lectura para entender el presente. En la cultura occidental, la distopía parece haber substituido definitivamente a la utopía como herramienta de crítica del presente. A través del análisis de obras literarias que ofrecen una representación de la ciudad del futuro, la investigación emprende un recorrido histórico por el auge y el declive del mito del progreso. El primer momento corresponde a la construcción de la imagen de una ciudad del futuro radicalmente transformada por las conquistas de la ciencia y la tecnología. Esta etapa empieza con la publicación de "New Atlantis", de F. Bacon (1621), y se cierra con "Les cinq cents millions de la Begum", de J . Veme (1879). En cambio, la literatura de las dos últimas décadas del siglo xx se caracteriza por miradas más sombrías. El mito del progreso construido por la burguesía queda progresivamente eclipsado por el miedo al estallido de los conflictos de clase, por la explosión demográfica y la decadencia de los viejos imperios coloniales. Ciencia y tecnología dejan de desempeñar un papel positivo, utópico, y se convierten en fuerzas potencialmente destructivas. Es en este momento cuando se materializa la transición, en la representación literaria de la ciudad del futuro, de una visión positiva de las conquistas tecnológicas hacia una visión negativa, de la utopía tecnológica a la distopía totalitaria. En los años veinte, la publicación de "We", de Y. Zamjatin, novela ambientada en una ciudad completamente transparente, da comienzo a la distopía moderna, relato anticipatorio del nacimiento de un poder invisible dirigido al control total de la vida de la ciudadanía. Así como a la utopía le correspondían determinados modelos urbanos que encarnaban deseos y esperanzas colectivas, la distopía posee su proprio «juego espacial» en la transposición de miedos y pesadillas. A este género literario le corresponde una determinada forma de ciudad, rígidamente vigilada, segregada y jerarquizada. La distopía es también una caricatura de la utopía del orden. Sus ciudades son dibujadas a partir de una lectura crítica de las renovaciones propuestas por el urbanismo a partir de la Revolución Francesa. En la distopía, la arquitectura asume la función de «máquina para la fabricación de individuos», de tecnología biopolítica para la mejora de la especie humana a través de su condicionamiento tanto físico como moral